Boston Celtics quedó 1-0 arriba en la serie final de la NBA al vencer por 98-88 como local a Los Angeles Lakers. De esta manera, extendió a 3-0 el récord contra su rival en la temporada y volverá a jugar en su casa el domingo.

Los locales ejercieron una leve supremacía en el primer cuarto (23-21), de la mano de un preciso Kevin Garnett y del rebotero Kendrick Perkins. En cambio, Kobe Bryant mostró una versión apática y tampoco encontró interlocutores para derivar juego. Sin embargo, los Lakers (30-23) remontaron en el segundo gracias al trabajo de Dereck Fisher en la base y Pau Gasol en el poste bajo.

Tras el entretiempo, Boston sufrió un susto inesperado cuando Paul Pierce se retiró en camilla por una lesión en la rodilla derecha, pero el moreno volvió minutos después para mantener la calma. El trámite fue vertiginoso e incluyó varios cambios en el marcador, debido a la paridad entre dos equipos equilibrados. Con dos triples claves, los Celtics se llevaron el penúltimo parcial por 31-22.

En el capítulo final, Boston consiguió marcharse arriba por la máxima: ocho puntos. La eficiencia en los rebotes resultó vital y sobresalieron los aportes de Garnett y Ray Allen. Los Lakers buscaron abrir la cancha e insertarle creatividad a sus ataques, pero la mayor concentración de su rival lo obstaculizó. Los máximos goleadores fueron Bryant y Garnett, con 24 puntos.