Iban cinco minutos del partido que en Villa de Mayo jugaban CUBA y San Fernando, y Juan Cruz Migliore, de 20 años, había recibido un fuerte golpe en la base del cráneo, un mazazo. Había sido un golpe casual -se explicó más tarde- pero fatal: Juan Cruz, un wing izquierdo de piernas de acero que a los 37 segundos había apoyado el primer try de su equipo, recibió la pelota y quedó bajo el peso gigantesco de cinco jugadores rivales, que se le cayeron encima tras un maul a la altura de la mitad de la cancha (el maul es esa jugada en la que, fuertemente entrelazados, como si formaran una topadora humana, los jugadores de un equipo intentan avanzar ante la defensa rival, que se agrupa de un modo similar al equipo atacante).

Para Juan Cruz, ese derrumbe fue mortal. Al ser asistido por jorge Lavrut e Ignacio Alonso, los médicos de CUBA, que lo subieron con desesperación a una camilla y le pusieron un cuello ortopédico, el wing tenía pulso y seguía con los ojos abiertos. De ahí lo llevaron a una salita sanitaria del club, donde estuvo acompañado por su madre, María José Belgrano, hija de Juan Manuel Belgrano, ex presidente del CASI.

María José había ido a ver jugar a Juan Cruz con el resto de su familia. En la salita, a Juan Cruz lo conectaron a un tubo de oxígeno. El partido se siguió jugando. unos 30 minutos después, llegó CuBA la ambulancia que lo llevó al Hospital Municipal de Emergencias Doctor Federico Abete, ubicado en Ruta 197. Patricia Lauría, la doctora que recibió Migliore en el hospital, le explicó a Olé : "Juan Cruz llegó sin vida. No tuvimos ninguna posibilidad de reanimarlo". Enseguida, del hospital se comunicaron con la cancha. A los 16 minutos del segundo tiempo, el árbitro Diego Pasman decidió suspender el partido, que hasta ahí ganaba el local 26-11: a Pasman le acababan de decir lo que nadie quería escuchar, que juan Cruz había muerto. Entonces hubo un profundo desconsuelo, gritos desesperados de varios jugadores. "Era el momento más feliz de la vida de Juan Cruz", confesó Pedro Lanza, entrenador de CUBA. Y, con una postura que dará otra vez para la polémica, agregó: "Se trató de un hecho casual, fortuito y sin antecedentes similares en el rugby. Este es un deporte de riesgo pero de mucha caballerosidad. El accidente se produjo en una situación normal del partido, Juan Cruz quedó debajo de cinco jugadores y quedó tendido por un golpe en la base del cráneo", comentó. Juan Cruz -hijo de Juan Migliore, abogado- provenía de una familia numerosa (seis hermanos) en la que siempre se jugó al rugby.

El joven, que estudiaba administración de empresas en la UBA, había debutado este año en la Primera de CUBA: fue en la primera fecha, frente al SiC, cuando entró como suplente. El de ayer era su cuarto partido en el equipo de Villa de Mayo. Son muchos los socios de CUBA que coinciden al decir que Juan Cruz era un wing "de grandes condiciones". El entierro de Migliore, que vivía a pocas cuadras del club, será hoy en el jardín de Paz de Pilar. Gonzalo Begino, capitán de CuBA, no podía contener su dolor. Estaba destrozado. "Se fue un amigo", le dijo a O. "Es una cagada muy grande… Ya me llamó Pablo Gómez Cora, el capitán de Lomas, para decirme que, si queremos, suspendemos el partido de la fecha que viene".