El grito se escucha fuerte allá a lo lejos, pero nace en el corazón del vestuario visitante de Talleres, en Córdoba. No fue la mejor manera de festejar, pero Atlético de Tucumán festeja por haber alcanzado el tan deseado ascenso a la primera división, a dos fechas del final del torneo de la B Nacional.

Los tucumanos derrotaron por 4 a 1 a Talleres, que sufre por la permanencia, en un partido que se suspendió por incidentes, a los 33 minutos del complemento. En Tucumán, ya empezó la fiesta, ya que los fanáticos no pudieron ir a Córdoba por la prohibición del ingreso de público visitante en el ascenso.

Atlético llegó a los 71 puntos en el campeonato. Si bien todavía no es campeón, ya que puede ser superado por Chacarita, se aseguró una de las plazas y vuelve al fútbol grande tras 25 años. La última participación de los tucumanos fue en el Nacional 1984. En realidad, es la primera vez que el Decano obtiene el ascenso a primera.

La tarde soñada no empezó bien. A los 5 minutos de juego, Fernández Francou abrió el marcador para Talleres, que comprometido por el descenso se empecinaba en arruinarle la jornada a los tucumanos. Sin embargo, el panorama empezó a cambiar cuando los locales se quedaron con 10 por expulsión de Salmerón y todo mejoró para Atlético, cuando, a los 32, Luis Rodríguez empató el partido y puso el 1 a 1 parcial con el que se fueron al descanso.

En el complemento, a partir de la ventaja numérica y de las diferentes actualidades de estos clubes, Atlético encauzó el partido en su favor. A los 2 minutos, Juan Pablo Pereyra hizo el 2 a 1. Una ráfaga de goles de Asconzábal y Montiglio, a los 27 y 29 respectivamente, terminó por liquidar el partido.

  
  

La intolerancia de los hinchas de Talleres le puso un freno al encuentro. La policía ingresó al campo de juego. Sin embargo, la acción se detuvo, a los 33, y ya no hubo reanudación. Atlético de Tucumán es de primera.